Monocle Magazine

Monocle es una revista que trata de temas globales con un tacto diplomático que vio la luz por primera vez en 2007. Su sede central, Midori House, se encuentra en el barrio londinense de Marylebone y su fundador, Tyler Brûlé, es un profesional del sector de la comunicación que además cuenta con su propia agencia de comunicación, Winkreative y su columna, Fast Lane, en el Financial Times.

Un imprescindible en la maleta de viaje de Nickolson

En el bullicio de un aeropuerto o una estación de tren, siempre es posible evadirse en una de las tiendas internacionales de revistas y libros. En uno de esos viajes, hace algo más de 7 años, descubrí Monocle Magazine. Una revista mensual que versa sobre diferentes temáticas con una óptica global. Asuntos internacionales, negocios, cultura, diseño y mucho más. El elemento clave es ese toque cosmopolita y versátil característico. Un estilo editorial universal con el que fácilmente nos sentimos identificados.

No es solo una revista para un viaje, es una editorial para diferentes momentos del día, que informa, inspira e invita a reflexionar. Los artículos son cuidados al máximo detalle, hay un desarrollo profundo de investigación que nos permite a los lectores ser capaces de ver la gran foto de un asunto y el esqueleto del mismo.

Recuerdo perfectamente el primer estudio sobre el “Soft Power” de cada país a nivel mundial. El Soft Power es la influencia e impacto social que tiene un país sobre el resto de países que forman parte del estudio. En función de la importancia de las acciones en disciplinas como la cultura, los deportes, la gastronomía, el diseño, la diplomacia, etc. un país está más arriba o más abajo en este ranking.

¿Cuáles son los puntos fuertes de Monocle para Nickolson?

Personas y producto. El éxito de Monocle reside en estos dos componentes. El primero es el crecimiento constante de su comunidad de élite con gustos globales: una red internacional de contactos y colaboradores profesionales del sector de la comunicación y amantes de esa cultura global. El segundo es su capacidad de mantener firme su idea de producto original, Monocle Magazine, y hacer crecer una experiencia física y digital entorno a este eje.

A contracorriente. En un mundo de clara evolución digital, Monocle siguió su propio camino.

Cuentan con un contenido con foco claro en soporte papel como principal eje de negocio. Su apoyo digital se da mediante contenido exclusivo para su web y Monocle 24 (radio digital que lanzaron en 2015, si te interesa suscribirte, escucha primeros sus podcasts gratuitos en Spotify). No obstante, recelan sus mejores piezas editoriales solo para suscriptores.

No los encontrarás en Facebook, que si fuera un país, sería el más poblado del planeta, pero sí podrás cruzarte con ellos en barrios de grandes urbes como Hong Kong o Londres, donde cuenta con tiendas concepto propias.

Sin duda, merece más de un buen café local, un buen sillón en cualquier parte del mundo y dejar el móvil en modo avión.

La última conexión al universo Monocle la hice el jueves pasado, en una cafetería del Born de Barcelona que sin duda recomiendo: Farigola. En esta ocasión me acompañaba Stone, veníamos de una reunión con una productora local, con la que estamos trabajando un proyecto que verá la luz pronto y que tiene muy buena pinta…TO BE CONTINUED.